Me han robado
Hace algunos días se hizo público el “hurto” y distribución de los datos personales de más de seis millones de habitantes de este terruño a través de Internet. Muchos podrán decir que aquello no tiene relación alguna con una perspectiva ecológica, en lo que sigue pretendo mostrar una visión alternativa a la cuestión.
Si hemos de asumir una postura “ecológica” creo debemos hacerlo desde las múltiples interacciones no sólo entre seres humanos y su entorno natural sino, igualmente, en aquel ámbito técnico que muchas veces se nos aparece como aproblemático. Las Tecnologías de
Nuestros datos personales disponibles en
Evidentemente hemos de plantearnos aquí una pregunta fundamental, la del respeto por quienes conviven con nosotros y he ahí, creo, la aproximación ecológica al problema. Nuestro foco no ha de estar sólo en las variantes tradicionales de la pregunta ecológica, las TIC´s forman ya parte de nuestro “ecosistema” social y hemos de estar conscientes no sólo de las ventajas que comportan sino que igualmente de sus peligros. Lo ocurrido hace unas semanas –la filtración de datos personales- es sólo una luz de alerta que, por su magnitud, logró poner el tema sobre el tapete más, de igual forma, son muchas las transgresiones que no son develadas sin mayores aspavientos.
Ciertamente es posible discutir lo arriba señalado en razón del criterio último de indisponibilidad del que gozaríamos como seres humanos, desde una vertiente de una profundidad filosófica mucho mayor a la que aspiro; mas aquí la cuestión no es de aquel orden, sino solamente destinada a señalar la importancia de tomar razón de las múltiples dimensiones en las que se articula la vida contemporánea y la complejidad asociada a la mutua convivencia entre ellas. Aún cuando no se nos haya “robado” nuestra identidad personal y, en estricto rigor, sólo se hayan puesto a disposición una serie de dígitos binarios en una red de más ceros y unos, es necesario conceder que aquellos dígitos tienen incidencia real, y muy efectiva, en nuestras vidas, y por ende en los hechos que ayudan a conformar aquella identidad en cuestión.
Algunos autores han planteado que la aparición de la “cuestión ecológica” comporta la problematización del criterio de disposición en el conocer que habría caracterizado a
esto no es verdad

0 comentarios:
Publicar un comentario